Terapia Sexual

La sexualidad es una parte fundamental de la vida y del bienestar de las personas. Y sin embargo, es una de las áreas en las que más cuesta pedir ayuda. La vergüenza, el miedo a ser juzgado o la creencia de que «estas cosas no se hablan» hacen que muchas personas lleven años con un problema que tiene solución y que afecta de forma silenciosa a su calidad de vida y a sus relaciones.

En Juan Flores Psicólogos abordamos la sexualidad con la misma naturalidad, rigor y confidencialidad que cualquier otro aspecto de la salud mental. No hay preguntas incómodas ni temas prohibidos. Hay personas con dificultades que merecen atención profesional.

¿Con qué trabajamos?

Disfunciones sexuales. Dificultades en la respuesta sexual que generan malestar o interfieren en la vida de la persona o de la pareja. Incluyen la disfunción eréctil de origen psicológico, la eyaculación precoz, la anorgasmia, el vaginismo, la dispareunia y la inhibición del deseo sexual, entre otras. Muchas de estas dificultades tienen un componente psicológico predominante o significativo que responde bien al tratamiento terapéutico.

Bajo deseo sexual. Uno de los motivos de consulta más frecuentes, tanto en hombres como en mujeres. El deseo sexual no es constante ni igual en todas las etapas de la vida, pero cuando su ausencia genera malestar o conflicto en la pareja merece atención. Trabajamos tanto el componente individual como el relacional.

Discrepancia de deseo en la pareja. Cuando los dos miembros de una pareja tienen niveles de deseo muy diferentes y eso se convierte en una fuente de conflicto, culpa o distancia. Una situación frecuente que tiene abordaje terapéutico específico.

Dolor en las relaciones sexuales. El vaginismo y la dispareunia son problemas con un componente psicológico importante que se trabajan de forma eficaz desde la terapia sexual. No es algo que haya que aguantar ni que desaparezca solo.

Hipersexualidad y conductas sexuales compulsivas. Cuando la sexualidad se convierte en algo que no se puede controlar, que genera malestar, que interfiere en el trabajo o en las relaciones o que la persona siente que está fuera de su control.

Identidad sexual y orientación. Un espacio seguro y sin juicios para explorar, clarificar o simplemente hablar de aspectos relacionados con la identidad de género o la orientación sexual que generan confusión, malestar o conflicto interno o externo.

Impacto de la enfermedad o la medicación en la sexualidad. Muchas enfermedades crónicas, tratamientos oncológicos, fármacos psiquiátricos o cambios hormonales tienen un impacto directo en la función y el deseo sexual. El acompañamiento psicológico ayuda a adaptar la vida sexual a la nueva realidad sin renunciar al bienestar en esta área.

Consecuencias psicológicas de experiencias sexuales traumáticas. Las experiencias de abuso sexual, agresión o violencia tienen un impacto profundo en la vivencia de la sexualidad. Este trabajo requiere un abordaje cuidadoso que integra el trabajo con trauma y el trabajo específico en el área sexual.

Educación sexual y disfunciones por desinformación. Muchas dificultades sexuales tienen su origen en creencias erróneas, mitos o una educación sexual deficiente. La psicoeducación sexual es parte del trabajo terapéutico y puede tener un impacto enorme en la calidad de vida sexual de la persona.

¿Cómo es el proceso?

Con total confidencialidad y sin juicios. La evaluación inicial nos permite entender qué está pasando, cuál es el origen del problema y cuál es el abordaje más adecuado. Trabajamos tanto en formato individual como en formato de pareja, según las necesidades de cada caso.

Cuando el problema tiene también un componente médico — como en el caso de algunas disfunciones sexuales — coordinamos con el especialista correspondiente para un abordaje integral.

Atendemos de forma presencial en nuestra consulta de la Avenida Príncipe de Asturias 2, local 3, 30107 Guadalupe, Murcia, y de forma online para personas en cualquier punto de España y el extranjero. Teléfono: 665 692 132.